Autor Goya y Lucientes, Francisco de Título La maja vestida Cronología 1800 - 1807 Técnica Óleo Soporte Lienzo Medidas 95 cm x 190 cm Escuela Española Tema Figura humana Procedencia Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1901
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Autor Goya y Lucientes, Francisco de Título La maja desnuda Cronología 1795 - 1800 Técnica Óleo Soporte Lienzo Medidas 98 cm x 191 cm Escuela Española Figura humana
Procedencia Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 1901
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La Maja Vestida
El traje blanco de esta Maja se ciñe de tal forma a la figura, en particular el sexo y los pechos, que parece más desnuda que la otra. La cintura la resalta mediante una lazada rosa. La nota de color del cuadro la pone la chaquetilla corta o bolero, similar al de los toreros, de mangas anaranjadas con los puños rematados con encaje negro. Lleva zapatos dorados de pequeño tamaño. Goya la pintó con pinceladas sueltas, pastosas y muy libres, a diferencia de la Maja desnuda, en que el pintor es más cuidadoso en el tratamiento de las carnaduras y sombreados. La figura de la maja está bañada con una luz que destaca las diferentes texturas. Se retrata a la misma mujer recostada en un lecho y mirando directamente al observador. También ha suscitado dudas el objeto rojizo que se asoma bajo los cojines; algunos pensaron que era la empuñadura de una daga o puñal, lo que acentuaría las connotaciones novelescas y eróticas del retrato. Otras fuentes creen que es un abanico cerrado.
La Maja Desnuda
En el diseño de este cuadro el dibujo es decisivo, por ese motivo y por el predominio de una gama cromática fría se nota la influencia del neoclasicismo, si bien Francisco José de Goya va mucho más allá de tal ismo. Aunque se ubica dentro de la estética del neoclasicismo, como otras del mismo pintor, esta obra de Goya es audaz y atrevida para su época, como audaz es la expresión del rostro y actitud corporal de la modelo, que parece sonreír satisfecha y contenta de sus gracias. Más aún, es la primera obra de arte (conocida) en la cual aparece pintado el vello púbico femenino, lo cual resalta el erotismo de la composición. Cabe destacar la particular luminosidad que Goya da al cuerpo de la desnuda, luminosidad que contrasta con el resto del ambiente, y junto a esa luminosidad la típica expresividad que Goya sabe dar a los ojos. Si en la cultura occidental hasta Goya y desde hacía siglos casi siempre se recurría a subterfugios para representar a la mujer desnuda (por ejemplo temas míticos), en La maja desnuda tenemos a una mujer real. Es notable que, aún dentro de la típica fuerza de las pinceladas que caracterizan a Goya, el artista se ha esmerado en el tratamiento de las carnaduras y sombreados acompañadas por la figuración sutil de las telas, la coloración se hace con un minucioso juego de verdes que contrasta con blancos y rosados y de este modo la maja casi parece suspendida mediante su brillo y delicadeza, suspendida en un espacio oscuro que ella ilumina.
Las dos
Las interpretaciones sobre la identidad de la mujer han sido muchas y variadas pero los inventarios en los que aparecen citadas las obras siempre la han mantenido anónima. La leyenda ha querido ver en la modelo a la duquesa de Alba, aunque también ha sido identificada con Pepita Tudó, amante de Godoy desde 1797. En 1808 aparecen mencionadas por primera vez, en el inventario realizado por Frédéric Quilliet, agente de José Bonaparte, de los bienes de Manuel Godoy. Y en 1813 se describe a las majas como Gitanas en el inventario de incautación de bienes de Godoy por el rey Fernando VII. Esta obra ingresó en el Museo del Prado en 1901.
Atentamente Don Francisco de Goya y Lucientes
Josué
Enlace: Wikipedia y la web del Museo Del Prado
21-10-2011
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